DS-ST1-31

Enseña la filosofía esotérica que toda cosa vive y es consciente; pero no que toda vida y conciencia sean similares a las de los seres humanos ni aun a las de los animales. Nosotros consideramos la vida como la "única forma de existencia", manifestándose en lo que llamamos materia; o en el hombre en lo que llamamos, haciendo una separación incorrecta, Espíritu, Alma y Materia. La Materia es el Vehículo para la manifestación del Alma en este plano de existencia, y el Alma es el Vehículo en un plano más elevado para la manifestación del Espíritu; y estos tres son una trinidad sintetizada por la Vida, que los compenetra. La idea de la vida Universal es uno de aquellos antiguos conceptos que van volviendo a la mente humana en este siglo, como consecuencia de haberse libertado de la teología antropomórfica. Verdad es que la ciencia se contenta con trazar o presuponer los signos de la Vida Universal, y no se ha atrevido todavía a proferir ni aun por lo bajo “¡Anima Mundi!” La idea de la ”vida cristalina”, en la actualidad familiar a la ciencia, hace medio siglo hubiera sido despreciada. Los botánicos buscan ahora los nervios de las plantas; no porque supongan que las plantas pueden sentir o pensar como los animales, sino porque creen que para explicar el desarrollo y la nutrición vegetal, es necesaria alguna estructura que guarde la misma relación funcional con respecto a la vida de la planta, que la de los nervios con respecto a la vida animal. Muy difícil parece que sea posible a la Ciencia engañarse por mucho más tiempo por el mero uso de términos tales como “fuerza” y “energía”, respecto del hecho de que las cosas animadas son vivientes, ya sean átomos o planetas.

Para regresar da clic en el botón

de tu navegador