DS-ST1-26-N2

169 Dangma significa alma purificada, uno que se ha convertido en Jîvanmukta, el Adepto más elevado, o más bien aquel a quien se le da el nombre de Mâhâtma. Su “Ojo Abierto” es el ojo interno y espiritual del vidente; y la facultad que por medio del mismo se manifiesta, no es la clarividencia como se la comprende generalmente, o sea el poder de ver a distancia, sino más bien la facultad de intuición espiritual, por cuyo medio se puede obtener el conocimiento directo y cierto. Esta facultad se halla íntimamente relacionada con el “tercer ojo” atribuido por la tradición mitológica a ciertas razas de hombres. Explicaciones completas se encontrarán en el Libro II.

Para regresar da clic en el botón

de tu navegador