DS-ST1-21

Los tres períodos –el Presente, el Pasado y el Futuro– son en filosofía esotérica un tiempo compuesto; pues los tres son un número compuesto únicamente con relación al plano fenomenal; pero en la región del nóumeno no tienen validez abstracta. Como dicen las Escrituras: “El Tiempo Pasado es el Tiempo Presente, así como también el Futuro, el cual, si bien no ha entrado todavía en existencia, sin embargo es”, según un precepto de la enseñanza Prasanga Madhyamika, cuyos dogmas han sido siempre conocidos desde que se separó de las escuelas puramente esotéricas 166. Nuestras ideas, en resumen, acerca de la duración y del tiempo, son todas derivadas de nuestras sensaciones, con arreglo a las leyes de Asociación. Enlazadas de modo incomprensible con la relatividad del conocimiento humano, no pueden, sin embargo, poseer existencia alguna, excepto en la experiencia del yo individual, y perecen cuando su marcha evolutiva disipa el Mâyâ de la existencia fenomenal. ¿Qué es, por ejemplo, el tiempo, sino la sucesión panorámica de nuestros estados de conciencia? He aquí las palabras de un Maestro: “Me siento exasperado al tener que emplear estas tres palabras desdichadas –Pasado, Presente y Futuro– pobres conceptos de las fases objetivas del subjetivo todo, tan mal adaptadas para este propósito como un hacha para labor escultórica delicada”. Es un axioma filosófico: hay que alcanzar Paramârtha para no convertirse en fácil presa de Samvriti 167.

Para regresar da clic en el botón

de tu navegador