DS-ST1-13

5. SÓLO TINIEBLAS LLENABAN EL TODO SIN LÍMITES (a); PUES PADRE, MADRE E HIJO ERAN UNA VEZ MÁS UNO, Y EL HIJO NO HABÍA DESPERTADO TODAVÍA PARA LA NUEVA RUEDA163 Y SU PEREGRINACIÓN EN ELLA (b). (a) Las “Tinieblas son Padre-Madre; la Luz su Hijo”, dice un antiguo proverbio oriental. La luz es inconcebible, a no ser que se la considere como viniendo de algún origen que sea causa de la misma; y como en el caso de la luz primordial aquel origen es desconocido, si bien claman enérgicamente por él la razón y la lógica, por esto lo llamamos “Tinieblas” desde un punto de vista intelectual. En cuanto a la luz prestada o secundaria, cualquiera que sea su origen, puede tener tan sólo un carácter temporal y mayávico. Las Tinieblas constituyen, pues, la matriz eterna, en la cual los orígenes de la luz aparecen y desaparecen. En este nuestro plano nada se añade a las tinieblas para convertirlas en luz, o a la luz para transformarla en tinieblas. Ellas son permutables, y científicamente la luz es tan sólo un modo de las tinieblas y viceversa Sin embargo, ambas son fenómenos del mismo nóumeno, el cual es tinieblas absolutas para la mente científica, y tan sólo un obscuro crepúsculo para la percepción de la generalidad de los místicos; si bien para el ojo espiritual del Iniciado es la luz absoluta. El que percibamos más o menos la luz que brilla en las tinieblas, es cosa que depende de nuestro poder de visión. Lo que es luz para nosotros, es tinieblas para ciertos insectos; y el ojo del clarividente ve iluminación allí en donde el ojo normal tan sólo percibe obscuridad. Cuando todo el Universo permanecía sumido en sueño, o sea que había vuelto a su único elemento primordial, no existían allí ni centro de luminosidad, ni ojo para percibir la luz; y las tinieblas necesariamente llenaban el “Todo sin Límites”.

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