DS-PR-76

Pero mientras en la doctrina oriental, éstos constituyen el Séptimo Principio del Universo Manifestado, o su âtma-Buddhi-Manas (Espíritu, Alma, Inteligencia), ramificándose y dividiéndose la Tríada en siete principios cósmicos y en siete principios humanos; en la Kabalah occidental de los místicos cristianos, se considera la Tríada o Trinidad, y entre sus ocultistas, el Jehovah macho-hembra, Jah-Havah. En esto estriba toda la diferencia entre las Trinidades esotérica y cristiana. Los místicos y los filósofos, los panteístas orientales y occidentales, sintetizan su Tríada pregenética en la abstracción divina pura. El ortodoxo, la antropomorfiza. Hiranyagarbha, Hari y Sansâra 154, las tres Hipóstasis del Espíritu que se manifiesta el “Espíritu del Espíritu Supremo” (con cuyo título saluda Prithivî, la Tierra, a Vishnu en su Avatâra primero), son las cualidades abstractas puramente metafísicas de la Formación, la Conservación y la Destrucción, y son las tres divinas Avasthâs (Hipóstasis) de lo que “no perece con las cosas creadas” (o Achyuta, un nombre de Vishnu); mientras que el cristiano ortodoxo escinde su Deidad creadora personal en los tres personajes de la Trinidad, y no admite ninguna Deidad superior. Esta última es, en Ocultismo, el Triángulo abstracto; para él ortodoxo, es el Cubo perfecto.

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