DS-PR-68-N1

152 “Peregrino” es el nombre dado a nuestra Mónada (los dos en uno) durante su ciclo de encarnaciones. Es el único principio inmortal y eterno que existe en nosotros, siendo una porción indivisible del todo integral, el Espíritu Universal, del cual emana, y en el cual es absorbida al final del ciclo. Cuando se dice que emana del Espíritu Uno, se emplea una expresión tosca e incorrecta, por falta de palabras propias. Los vedantinos la llaman Sûtrâtmâ (Alma-Hilo); pero sus explicaciones difieren algo de las de los ocultistas; explicar estas diferencias es asunto de los vedantinos.

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