DS-PR-49-N1

145 Cualesquiera que sean las opiniones de la ciencia física sobre este asunto, la ciencia oculta ha enseñado durante largos períodos que âkâsha (del cual el éter es la forma más grosera), el quinto Principio Cósmico universal —al cual corresponde, y del cual procede el Manas humano– es, cósmicamente, una materia radiante, fría, diatérmana y plástica, creadora en su naturaleza física, correlativa en sus aspectos y porciones más groseras e inmutable en sus principios más elevados. En la condición creadora es llamada la Sub-Raíz; y en conjunción con el calor radiante, “vuelve a la vida mundos muertos”. En su aspecto superior, es el Alma del Mundo; en su aspecto inferior, es el DESTRUCTOR.

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