DS-PR-34

Puesto que no pueden existir ni dos INFINITOS ni dos ABSOLUTOS en un Universo, que se supone sin límites, apenas puede concebirse a esta Existencia, que lo es por sí misma, creando personalmente. Para los sentidos y percepciones de los seres finitos, AQUELLO es No-Ser, en el sentido de que es la SEIDAD Una; porque en este Todo yace oculta su coeterna y coeva emanación o radiación inherente, la cual, al convertirse periódicamente en Brahmâ (la Potencia masculino-femenina), se convierte o extiende en el Universo manifestado. “Nârâyana moviéndose sobre las Aguas (abstractas) del Espacio”, se transforma en las Aguas de substancia concreta, movidas por él, que viene a ser ahora el VERBO o Logos manifestado.

Para regresar da clic en el botón

de tu navegador