DS-PR-15

Los svâbhâvikas, o filósofos de la más antigua escuela del buddhismo, que todavía existe en Nepal, especulan únicamente sobre la condición activa de esta “Esencia” a la cual ellos llaman Svabhâvat, y consideran como una necedad el teorizar acerca del poder abstracto e “incognoscible” en su condición pasiva. De aquí que sean llamados ateos por los teólogos cristianos y por los científicos modernos; pues ni unos ni otros son capaces de comprender la lógica profunda de su filosofía. Los primeros no consentirán otro Dios más que la personificación de los poderes secundarios que han dado forma al Universo visible, y la cual ha venido a ser el Dios antropomórfico de los cristianos –el Jehovah masculino, rugiendo entre truenos y rayos–. A su vez, la ciencia racionalista considera a buddhistas y a svâbhâvikas como los “positivistas” de las edades arcaicas. Si consideramos la filosofía de estos últimos sólo bajo uno de sus aspectos, pueden tener razón nuestros materialistas en su manera de considerarla. Sostienen los buddhistas que no hay Creador, sino una infinidad de poderes creadores, que colectivamente forman la eterna substancia, cuya esencia es inescrutable; y de aquí que no sea objeto de especulación para ningún filósofo verdadero.

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